En el estudio realizado en ratas con diabetes tipo 1 se les dividió en tres grupos. El primer grupo se alimentó con harina de maíz, el segundo grupo con fructosa y el tercer grupo con fructosa y ajo crudo. Al cabo de las 8 semanas el grupo al que se le dio a comer ajo crudo disminuyó considerablemente los niveles de glucosa en la sangre en comparación con los otros dos grupos.

Otro estudio realizado en el Centro Medico Jinnah en Pakistán comprobó el efecto medicinal del ajo para reducir el colesterol en pacientes con diabetes tipo 2. A los participantes se les dividió en dos grupos al azar. Al primer grupo se les dio a tomar ajo en cápsulas en dosis de 300 mg (1.3% de alicina) dos veces al día. Al segundo grupo se les dio un placebo. Todos los participantes fueron sometidos a un plan dietético y ejercicios.

Al cabo de las 12 semanas del estudio el grupo que tomó las cápsulas de ajo redujo considerablemente sus niveles de colesterol LDL (colesterol "malo") en comparación con el grupo que tomó el placebo. Una reducción de -28 mg/dl a -12.03 % versus el grupo que tomó el placebo que redujo entre -2 mg/dl a - 0.9 %.

El colesterol bueno o HDL aumentó en los pacientes tratados con las cápsulas de ajo. No hubo cambios significativos en los triglicéridos de ambos grupos.

El ajo, tu corazón y la diabetes

Las enfermedades del corazón son la causa número uno de muerte en pacientes diabéticos. Más de un 80 % de las muertes por complicaciones cardíacas están relacionadas a la diabetes. Según las últimas investigaciones científicas el consumo de ajo podría proteger el corazón de los diabéticos así como ayudar a controlar los niveles altos de glucosa en la sangre.

Investigadores de la Sociedad Estadounidense de Química (ACS, por sus siglas en inglés) comprobaron en un estudio realizado con ratas la eficacia de los antioxidantes presentes en el aceite de ajo para proteger al corazón de la cardiomiopatía inducida por la diabetes. Los científicos identificaron más de 20 sustancias presentes en el ajo que podrían contribuir a tales efectos medicinales.

El ajo es rico en compuestos de azufre, los mismos que le dan el olor y sabor característico a esta planta. Estos compuestos en el ajo son los responsables de combatir la oxidación e inflamación que ocurre en los vasos sanguíneos. Los compuestos de azufre presentes en el ajo combaten el daño oxidativo que dilata los vasos sanguíneos y a su vez ayudan a disminuir la presión arterial.

El mismo estudio comprobó que el ajo ayuda a evitar que las plaquetas en la sangre se vuelvan demasiado pegajosas lo que reduciría el riesgo de formación de coágulos de sangre.

Fuente: About

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